Antes de contratar una empresa de extraescolares STEM para un colegio, conviene verificar: que tenga metodología pedagógica documentada, instructores con formación técnica y pedagógica, itinerarios progresivos por edades, gestión administrativa integral, protocolo de sustitución de monitores, referencias verificables de otros centros, alineación con la LOMLOE, impartición en inglés integrada (no opcional), comunicación periódica de resultados, materiales incluidos y modelo de precios transparente.
Cada curso escolar, cientos de equipos directivos y juntas de AMPA en Barcelona, Madrid y otras ciudades de España se enfrentan a la misma decisión: elegir una empresa de extraescolares tecnológicas entre una oferta que cada vez es más amplia y más difícil de comparar. Robótica, programación, inteligencia artificial, diseño 3D, videojuegos… Todas las propuestas suenan bien. Todas prometen motivación, competencias del siglo XXI y metodologías innovadoras. Pero no todas ofrecen lo mismo, y la diferencia entre un programa que genera entusiasmo real y uno que acumula quejas de familias a mitad de curso puede no ser evidente en una primera propuesta comercial.

Esta guía recoge las 11 preguntas que debería hacerle a cualquier proveedor antes de firmar el acuerdo. Están ordenadas de mayor a menor impacto pedagógico y operativo.
1. ¿Cuál es vuestra metodología? ¿Podéis mostrarme una sesión real?
Una empresa seria no improvisa. Debe poder explicarte con claridad en qué enfoque pedagógico se basa su programa: si utiliza Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), gamificación, pensamiento de diseño o alguna combinación de estos enfoques. Y debe poder mostrarte algo tangible: una guía didáctica, una muestra de sesión, un vídeo de un taller real con alumnos. Desconfía de respuestas vagas del tipo «nuestros monitores son muy creativos y se adaptan a los niños». La creatividad es valiosa, pero no sustituye a una metodología estructurada, probada y coherente a lo largo del curso.
Lo que buscas: una progresión de contenidos documentada, sesiones con producto final visible y coherencia entre lo prometido y lo que realmente se imparte.
2. ¿Qué formación tienen vuestros instructores?
El perfil del instructor es el factor que más influye en la calidad real de la actividad. No es lo mismo un monitor con conocimientos básicos de Scratch que un profesional con formación técnica en ingeniería o programación y experiencia previa en educación con el grupo de edad correspondiente. Preguntas concretas: ¿Tienen titulación técnica? ¿Han recibido formación pedagógica específica? ¿Están formados en la metodología propia de la empresa? ¿Con qué franjas de edad tienen experiencia?
Lo que buscas: instructores con doble perfil técnico-pedagógico, formados expresamente en la metodología del proveedor, no monitores generalistas.
3. ¿El programa tiene itinerarios progresivos por edades y niveles?
Un programa de programación no puede ser igual para alumnos de 1.º de Primaria que para alumnos de 2.º de ESO. La empresa debe poder mostrarte cómo se adaptan los contenidos y la complejidad según la etapa educativa. Pregunta también si hay continuidad entre cursos: ¿pueden los alumnos que empiezan en 3.º de Primaria avanzar y profundizar en los años siguientes? ¿O cada año empiezan de cero con el mismo contenido?
Lo que buscas: itinerarios por edades y niveles con progresión real a lo largo de los cursos, que generen fidelización del alumnado y de las familias.
4. ¿Quién gestiona las inscripciones, los cobros y la comunicación con familias?
Este punto es crítico para el AMPA y para la secretaría del centro. Algunos proveedores esperan que el colegio gestione todo el proceso; otros se hacen cargo de principio a fin. Antes de firmar, define con claridad quién es responsable de cada parte: inscripciones online, cobro de cuotas mensuales, gestión de altas y bajas, comunicaciones periódicas a las familias sobre el progreso del alumnado, y atención de incidencias.
Lo que buscas: un modelo en el que la empresa asuma la mayor parte de la carga administrativa, con un interlocutor identificado, accesible y con tiempo de respuesta definido.
5. ¿Cuál es el protocolo si un instructor no puede asistir a una sesión?
Las ausencias de monitores son la fuente más frecuente de conflictos entre empresas de extraescolares y centros educativos. Antes de contratar, pregunta cuál es el protocolo exacto: ¿el proveedor sustituye inmediatamente? ¿Recupera la sesión? ¿Con cuánta antelación notifica al centro y a las familias? Un proveedor serio tiene respuesta clara y documentada a esta pregunta, y cuenta con un equipo con profundidad suficiente como para cubrir bajas sin cancelaciones.
Lo que buscas: protocolo documentado de sustitución y recuperación de sesiones, y equipo de instructores amplio en la ciudad donde está tu centro (Barcelona o Madrid).
6. ¿Podéis darme referencias de colegios similares al nuestro?— Gestión de inscripciones y comunicación con familias
Pide referencias concretas: centros educativos de características similares al tuyo —titularidad pública, concertada o privada; etapa educativa; tamaño del centro— que lleven al menos un curso completo trabajando con ese proveedor. Si es posible, habla directamente con el coordinador o con la junta del AMPA de alguno de esos centros. Una conversación de diez minutos con un colega vale más que cualquier dossier comercial.
Lo que buscas: referencias reales y verificables de colegios de Barcelona o Madrid con perfil similar al tuyo, sin intermediarios.
7. ¿Los contenidos están alineados con el currículo y con la LOMLOE?
La LOMLOE incorpora de forma explícita la competencia digital y el pensamiento computacional como competencias clave del currículo. Una empresa que conoce el marco normativo puede justificar pedagógicamente su programa ante el claustro y las familias, y facilitar su integración en la memoria anual del centro.
Pregunta también si el proveedor puede apoyar al equipo docente con materiales o referencias que vinculen la extraescolar con los objetivos curriculares de cada etapa.
Lo que buscas: programas pedagógicamente justificables dentro del marco LOMLOE, con capacidad de conectarse al proyecto educativo del centro.
8. ¿En qué idioma se imparte la actividad? ¿El inglés está integrado en el programa o es un complemento opcional?sual y muestra de proyectos de fin de curso
Ésta es probablemente la pregunta que más diferencia a los proveedores realmente innovadores del resto, y la que menos centros hacen en el proceso de selección. La tecnología es, por naturaleza, un campo global donde el inglés es el idioma de trabajo: los lenguajes de programación, la documentación técnica, las interfaces de diseño, los comandos de robótica, la terminología de inteligencia artificial… todo está en inglés. Un alumno que aprende a programar en inglés desde Primaria no está haciendo un esfuerzo doble; está aprendiendo en el idioma en el que esa tecnología existe.
La mayoría de las empresas de extraescolares tecnológicas imparten en castellano o en la lengua cooficial del territorio. Algunas ofrecen el inglés como módulo adicional o sesión separada. Muy pocas lo integran como idioma vehicular de todo el programa, desde el primer día y en todas las etapas. Pregunta directamente: ¿los instructores trabajan íntegramente en inglés con los alumnos? ¿Es la norma o es una opción? ¿Cómo gestionan la comprensión en Infantil y primeros cursos de Primaria?
Un programa donde el inglés es el idioma natural de las sesiones ofrece al colegio un argumento diferencial muy sólido ante las familias: su hijo aprende robótica, programación o diseño 3D en inglés técnico real, no en un aula de idiomas. Eso tiene un valor formativo y comunicativo que muy pocos proveedores pueden ofrecer con coherencia.
Lo que buscas: una empresa donde el inglés sea parte del ADN del programa, no un complemento añadido a posteriori para distinguirse en el mercado.
9. ¿Cómo se comunican los resultados a las familias y al centro a lo largo del curso?
Las familias quieren saber qué están aprendiendo sus hijos. El equipo directivo necesita poder evaluar si la actividad cumple las expectativas prometidas y justificar su continuidad ante el consejo escolar.
Pregunta cómo se informa del progreso del alumnado: ¿hay informes periódicos por grupo? ¿Comunicación individual? ¿Existe alguna muestra de proyectos al final del curso? ¿Hay algún canal donde las familias puedan ver el trabajo de sus hijos?
Lo que buscas: mecanismos claros y regulares de comunicación del progreso, con visibilidad tangible del aprendizaje tanto para las familias como para el equipo directivo.

10. ¿Qué materiales y equipamiento incluye el programa? ¿Hay costes ocultos?
Algunos proveedores requieren que el colegio disponga de equipamiento propio —ordenadores, tablets, impresoras 3D—, lo que puede representar una barrera real. Otros llevan todos los materiales necesarios para cada sesión. Aclara también la responsabilidad sobre el material en caso de averías o pérdidas, y si existen costes adicionales por consumibles, actualizaciones o materiales específicos para determinados proyectos a lo largo del curso.
Lo que buscas: total transparencia sobre qué lleva la empresa y qué necesita aportar el centro, sin sorpresas económicas ni logísticas a mitad de curso.
11. ¿Cuál es el modelo de precios y qué ocurre si las inscripciones son menores de lo previsto?
El precio importa, pero más importante es entender la estructura económica completa: ¿se cobra por alumno inscrito? ¿Por sesión impartida? ¿Hay un mínimo de alumnos para que la actividad sea viable? ¿Qué ocurre si en el segundo trimestre las inscripciones caen por debajo del mínimo acordado? Conocer estas condiciones de antemano evita tensiones posteriores y permite al AMPA o al centro comunicar con claridad a las familias las condiciones de inscripción y cancelación.
Lo que buscas: transparencia total en el modelo económico, con condiciones claras sobre mínimos, bajas, cancelaciones y cobertura de sesiones en caso de baja incidencia.
Lista de verificación rápida para directores y AMPA
Antes de tomar la decisión final, revisa este checklist. Si no puedes marcar todos los ítems, pide explicaciones antes de firmar:
[ ] La empresa tiene metodología documentada y puede mostrar una sesión real
[ ] Los instructores tienen formación técnica y pedagógica contrastada
[ ] Existen itinerarios progresivos por edades y niveles, con continuidad entre cursos
[ ] La empresa asume la gestión administrativa integral (inscripciones, cobros, familias)
[ ] Hay protocolo documentado ante ausencias de instructores
[ ] Puedes hablar con referencias directas de colegios similares en Barcelona o Madrid
[ ] Los contenidos están alineados con las competencias clave de la LOMLOE
[ ] El inglés es el idioma vehicular del programa, no un complemento opcional
[ ] Existe comunicación periódica y tangible de resultados a familias y al centro
[ ] El equipamiento y los materiales están incluidos sin costes ocultos
[ ] El modelo de precios, mínimos y condiciones de cancelación son totalmente transparentes
Cómo responde IGNITE Serious Play a cada una de estas preguntas
Sobre cada una de estas preguntas, nuestra respuesta es concreta: Tenemos una metodología propia documentada —el Método IGNITE— basada en ABP, gamificación e itinerarios progresivos desde Infantil hasta Secundaria. Nuestros instructores tienen formación técnica de alto nivel y están formados específicamente en nuestra metodología. Asumimos toda la gestión administrativa. Contamos con equipos en Barcelona y Madrid con profundidad suficiente para cubrir cualquier ausencia. Podemos darte referencias directas de más de 150 colegios con los que trabajamos actualmente.
Y sobre el inglés: no es una promesa de catálogo. Es la forma en que nuestros instructores trabajan cada sesión, con cada grupo, en cada ciudad. Los alumnos aprenden tecnología exactamente como lo harán en su entorno profesional: en inglés, de forma natural, sin que el idioma suponga una barrera sino una ventaja que se construye sesión a sesión desde el primer día.
Si tienes pensado incorporar extraescolares tecnológicas en tu centro de Barcelona o Madrid para el próximo curso, el mejor momento para explorar opciones es ahora, antes de que empiece el proceso de planificación de la oferta extraescolar.